¿Cuando Pedir Ayuda?

Es muy común que las personas postergen, (o procastinen para decirlo a la moda), la acción de pedir ayuda. Simplemente minimizan el hecho de estar en un estado emocional caótico, tener dolores corporales, migrañas, insomnio, subir de peso, sentir somñolencia todo el día, sentirse solos, vacíos o tristes como si fuera cosa poco importante o algo tan común "que todo el mundo lo tiene y no hay que alarmarse".
¡Y SÍ! Sí hay que alarmarse. No debería normalizarse el sentirse mal física, mental o emocionalmente. No debe ser normal ver a las personas apagarse cada día y pensar que "está exagerando" o que "ya se le pasará" o que "sólo quiere llamar la atención" porque en casi todos los casos las personas NO están Exagerando, NO se les va a pasar y mucho menos, quieren LLAMAR LA ATENCIÓN. ¡Al contrario! Callan y minimizan sus síntomas y preocupaciones para no llamar la atención, "no molestar", no faltar al trabajo o no "preocupar a nadie" y así continuar en el círculo Tóxico de no pedir ayuda y terminar en el hospital o en Burn Out tratando de resolver todo solos.
Así que mi respuesta cuando detecto que alguien está pasando por estos momentos difíciles y complicados, es: ¡Pide Ayuda Siempre! Cuando te sientas fatal sin una "razón clara"; cuando tengas ganas de "tirar la toalla"; cuando el "échale ganas" ya no es suficiente para sentir que se puede seguir adelante; cuando salir de casa se empieza a volver más difícil; cuando se sientan angustiados o temerosos de convivir o realizar una actividad; cuando la vida se haya puesto tan difícil que ya no es fácil sonreir o dormir o descansar o disfrutar de las cosas sencillas.
Busca ayuda SIEMPRE. Para hacer el super, pasar el tiempo, recoger los paquetes, compartir el llanto, salir adelante... Pide a tus seres queridos que te escuchen y te conforten; llama a la línea de ayuda del Doctor Simi (SIMISAE); empieza un proceso psicoterapéutico; ve al psiquiatra; toma vacaciones; cambia de empleo; haz lo que sea necesario para poder VIVIR y no sólo sobrevivir a las adversidades.




Comentarios